jueves, 1 de agosto de 2013

Capítulo 5;


  • ¿Qué quieres ahora? - pregunté
  • ¿Quién te crees que eres?, ¿sabes lo que acabas de interrumpir?
  • ¿Estás sorda o qué Abbie? - bufé – Te acabo de decir hace menos de dos minutos que soy Samantha – Esto último lo dije por sílabas. - Vaya problema, interrumpí tu escena con Bieber, ¿qué me vas a hacer? - le eché cara.
  • Como se nota que no me conoces de nada, puedo hacer que ahora mismo me pidas perdón en dos segundos, ¿sabes? - intensificó sus ojos, haciendo que su mirada quedara más fija en la mía de lo que ya estaba, si es que se podía.
  • Déjame en paz – me volví a girar, encaminando mi paso hacia la cafetería, a desayunar algo.
Y no se porqué, pero ella se quedó allí, dejando de irme. Cosa que me parecía imposible, pero no se movió, no fue tras mi. Después de su amenza se quedó callada, me dejó irme.
No parecía tener tanto como era en realidad.
Ya no tengo miedo de decirle a la gente lo que pienso en su cara, es más, me importa poco lo que piensen de mi. Pero no voy a dejar que nadie se meta con la gente que quiero y respeto.
Andé hacia la cafeteria, como siempre, arrastrando mis pies, una costumbre algo molesta por mi parte. Siempre habían intentado quitarmela, pero era imposible.
Encontré al fin la cafetería. Entré, me dirigí hacia el mostrador, en el cual había una mujer rubia, con un lunar en la mejilla, y de más o menos una edad avanzada y bastante baja.
Cogí un magdalena de chocolate, con un vaso de zumo de naranja, y me dirigí a una mesa libre a desayunar, situada al fondo de la cafetería, donde casi nadie se fijaba, y eso era lo que pretendía. Estar sola un rato, sin preocupaciones, sin molestias, sin gente, sola, relajándome, saliendo de mi vida unos minutos. A veces me agobiaba estar acompañada, siempre había estado a mi aire, sola, y no me gustaba la compañía, prefería estar sumida en mis pensamientos, que estos cabalgaran libres por cual lugar de mi mente quisieran. Pero claro, estar sola me duraba poco.
Un chico se sentó a mi lado, rubio, de ojos claros, azules e imnotizantes, un buen cuerpo, bastante bien cuidado, se notaba de lejos y un pelo perfectamente peinado, un chico perfecto a simple vista de cualquiera.
  • ¿Quieres algo? - pregunté bordemente antes de darle un bocado a mi magdalena.
  • ¿Tu número? - rió apoyándose sobre un codo en la mesa.
  • Ups, lo siento. - Me disculpé – No tengo móvil – hice una mueca de alivio.
  • Vaya, qué lástima, ¿y qué te parece quedar conmigo?, esta noche, ¿quieres? - preguntó con una normalidad increíble.
  • No sabes mi nombre, ni mi edad, ni nada de mi, ¿por quién me tomas para salir con alguien del que no se nada? - abrí los ojos bastante.
  • Que tía más cabezota – bufó – Pues nada, nadie te obliga, mejor me voy – y dicho esto se levantó sinmás de la mesa.
Seguí mirándole en lo que se iba, era un chico perfecto para cualquiera, no para mi. El chico este rubio, quien no me dijo ni su nombre, se dirigía hacia otra mesa, junto con un chico que estaba vuelto de espaldas, sentado en la mesa, su pelo era rubio, un rubio oscuro y espera, también estaba Harry allí.
Bueno, mejor me termino mi magdalena y me alejo de los asuntos de estos, porque muy buena pinta no es que tengan, se les ve raro, y yo no soy de esas que se fijan mucho en la apariencia, por eso no opino mal de Harry, porque por mucha pinta de chico malo que tenga, es buena persona, y le conozco de muy poco.
Acabé la magdalena y mi zumo de naranja, me levanté de la mesa, y me dirigí a saludar a Harry, como siempre, arrastrando mis pies. Pero cuando estaba a menos de dos metros de él y los otros dos rubios, alguien me cogió de mi brazo, y tiró de el hacia atrás. Era Sarah.
  • Dejale, no vayas – me dijo, sin saludar, y sin nada, cosa que me pareció bastante extraña en ella, sus ojos penetraban los mios con tristeza, cosa también extraña.
  • ¿Y se puede saber porqué? - pregunté frunciendo el ceño, intrigada y espectante ante su respuesta.
  • Hemos discutido – dijo a la vez que agachaba la mirada, con bastante tristeza en ella.
Como odio ver a la gente que quiero así, mal, es que no lo aguanto, desde nunca. Ni lo voy a hacer ahora.
Así que me zafé del agarre de mi amiga y volví a reaunudar mi paso hacia la mesa de Styles, el chico de antes y el otro rubio que seguía vuelto de espaldas. Ahora ya me había fastidiado, no le iba a dejar que le hiciera daño a Sarah así por que así.
Mientras llegaba a la mesa escuchaba a mi amiga detrás intentando detenerme, diciendome cosas como para, no le digas nada o como le hables no me vuelvas a hablar.
  • Styles – dije llamándole a medio metro de su mesa.
Mi cara y la expresión de esta eran inamovibles, seguro que notaría mi cabreo, pero no voy a callarme cosas así.
  • ¿Qué quieres? - bufó borde, cosa que me sorprendió bastante, nunca había sido borde conmigo en lo poco que nos conociamos.
  • ¿Tu qué crees? - contesté aún más borde.
  • No voy a hablar ahora, ni contigo, ni con nadie – dijo cortante.
  • Styles, no le hables así, tampoco te ha echo nada – comentó el rubio de antes.
  • Y tú no te metas, no son tus cosas – dijo dándose la vuelta el rubio oscuro que quedaba, venga, el ´unico que faltaba en el grupo, Bieber.
  • Haré lo que vea, y no os pongais los dos asó conmigo solo por defender a alguien – comentó pasando un brazo por mis hombros, le miré extrañada.
  • Mmm, ¿puedes apartarte? - le corté completamente el rollo.
  • Como mandes – rió y se apartó de mi lado, volviéndose a sentarse en la silla donde estaba desde el principio.
  • Solo te digo algo, ni se te ocurra joderla más, porque no me conoces – le miré con un odio inconfundible, aún sin entender porqué tan borde y la pelea de Sarah y él.
  • Haré lo que me venga en gana, y no me irrites. Tu tampoco sabes como soy, ¿de acuerdo? - hizo una mueca de asco y me dió un empujón en el hombro, cuando pasó por mi lado, pero su fuerta me hizo de perder el equilibrio, y caí al suelo.
  • ¿Eres gilipollas? - dijo Bieber levantándose de la mesa y dirigiéndose a Harry, su tono de voz había aumentado bastante, esta situación era de lo más extraña. Bieber, ¿defendiéndome?
  • No te metas tu tampoco, hazme el favor. Haz lo que quieres hacer ya, follatela de una puta vez y dejala como a todas – bufó marchándose del lugar.
------------------------------
Sorry por la tardanza, y gracias por los ocho comentarios, no molesto más. Pedid siguiente en comentario.
COMENTAD QUÉ PARTES OS HAN GUSTADO MÁS.
PD: Os quiero<3

11 comentarios:

  1. Siguiente!! Me ha encantado la ultima parte,en la que Justin proteqe a Sam

    ResponderEliminar
  2. ADFGJKL SIGUIENTE YA PLSSSSSSSS. AMO TU NOVELA :3

    ResponderEliminar
  3. Ami tambien me gusta que se alla puesto asi Justin al final es puro amor :P jajaj en general me encanta, que aparezcan mi Justim y mi Niall juntos hace que la ame mas jajaaj eso si es un poco corto el capitulo jajaj kisses

    ResponderEliminar
  4. Marina tienes que seguirla!! Ya sabes que me ha gustado mucho. Estoy deseando leer cuando Just y Sam se juntan. Preveo que se van a meter en muchos lios por ser un chico malo. No se. Tengo esa impresion jaja
    Sigue escribiendo!! Vas muy bien ;)
    Atte: Ur favourite writer LOL :P

    ResponderEliminar
  5. Siguiente, esta muy bien lo que mas me gusta es coando Harry la empuja y se cae y Justin le dice eres gilipollas? Bueno eso que la sigas que está muy bien y que me gusta mucho :)

    ResponderEliminar
  6. Está muuuy bien, ¡siguiente pronto pls! lgkmdsklmgkldsmgs, la parte que más me ha gustado es la de Biebs defendiendo a Sam!gsdgnmsdjgn

    ResponderEliminar
  7. Sube pronto porfavor que ya llevo mucho tiempo esperando para el sexto o haz maraton porfa que ya tienes muchos cometarios sube prnto y la mejor parte para mi es el final cuando el la defendio sube pronto porfa

    ResponderEliminar