Noté
una mano en mi hombro, un escalofrío recorrió mi espina dorsal, era
Sarah.
- Me has asustado, ¿lo sabías? - bufé irritada
- Lo siento – se encogió de hombros, sonriente, como siempre
Y
al igual que paramos, volvimos a caminar, andando dirección a la
habitación, pero algo nos interrumpió a nuestro paso, era un chico,
de cabello rizado y desordenado, ojos claros y bonitos, dientes
blancos, alto y delgado.
- ¿Y tú eres? - pregunté extrañada, ya que se había parado en frente de nosotras dos, así si más.
- Harry Styles, bonita – me dijo con una sonrisa cautivadora
- Deja de comportarte así, ¿quieres? -dijo Sarah, irritada
- Lo siento princesa – puso una mano en su cintura
¿Esto
que es?, ¿princesa?, ¿qué les pasa a estos dos?, ¿porqué se
comportan así? Dios, esto es extraño.
- Siempre lo sientes todo – bufó rodando los ojos
- No volverá a pasar – dijo este acercándola a sus labios delicadamente
Vale,
me he perdido algo. ¿Son pareja? Definitivamente me entero de las
cosas con atraso, se ha pasado contandome su vida toda la tarde y no
me dice esto, vaya chica.
- Bueno, ella es Sam, Sam, el ya sabes, es Harry – rió
- Encantada – intenté parecer amable
- Igualmente – volvió a comportarse como antes
¿Este
tío está obsesionado con los guiños o qué es lo que le ocurre?
Bueno, yo mejor me quito de aquí, mejor me voy a mi habitación,
debo descansar.
- Chicos, lo siento, pero estoy cansada, yo voy a ir ya a dormir, adiós – le di dos besos a Sarah
- Pero, ¿no vienes a la fiesta de hoy? - preguntó Harry
- Claro que vendrá Styles – rió mi amiga – La levanto de la cama tirándole un cubo de agua en la cabeza si es necesario – comentó esta
- ¿Qué? - me extrañé
- Sí, ya se lo que te vamos a poner
{Y
así, hasta que me obligaron a ir a la habitación, ducharme y
arreglarme}
- Sal – dijo Sarah
- Que no, estoy fea, horrible – dije insistiendo
- ¿Sales tú o te saco yo?
Que
empeño con ponerme esto, este vestido es precioso, pero no está
echo para mi, me veo gorda, mal, fea, horrorosa, simplemente nunca me
puse un vestido, ni zapatos altos, mi padre nunca me dejó de hacerlo
y ahora me sentía demasiado extraña.
- Vale – salí del baño, con aquel vestido negro, con aquellos zapatos altos, y el bolso a juego con los zapatos, la verdad, no sabía andar con aquellos tacones.
- ¡Pero si estás increíble! - me dio un leve puñetazo en el hombro bromeando
- Sí, parezco una foca – me miré de arriba a abajo, rodando los ojos
- Lo que pasa es que no estás acostumbrada a verte así – me miró – Pero estás genial – dijo sonriente
- ¿Gracias? - opté por intentar hacerle caso y ver la parte positiva de aquello
Y
en lo que yo intentaba practicar con aquellos enormes zapatos, y
Sarah estaba vistiéndose en el baño, pegaron a la puerta de la
habitación, me levanté del último golpe que me di a causa de los
zapatos y me dirigí lentamente a la puerta, con la ilusión de no
caerme.
- ¿Quién es? - pregunté antes de abrir, siempre hacia aquello, era una molesta manía que tenía desde pequeña. A causa de las peleas, gritos y golpes con mi padre.
- Soy Harry – dijo este
Y
abrí la puerta, iba trajeado, esta parecía ser una fiesta
importante en el lugar, iba vestido bastante bien, ni que fuera a una
boda – pensé.
- Vaya, estás genial Sam – me dió la mano, y me dió una vuelta sobre mis pies
- Gracias, tú también te ves bien – sonreí, dándole paso a esperar a Sarah
Y
pasamos a dentro, el se sentó en la cama de su novia, ¿pero eran
novios?, se trataban como tales, pero primero me aseguro.
- Mmm, Harry, ¿puedo preguntarte algo? - comenté
- Claro, dime – sonrió
- ¿Estás saliendo con Sarah? - pregunté
- ¿Te han dicho alguna vez que eres muy directa? - me dijo
- Bastantes veces – reí – Ahora contesta
- Pues la verdad es que aún no, no quiero relaciones, estamos... Bueno, no estamos, solo es a ratos – dijo
- ¿Para cubrir tus necesidades? - dije
- No, haber, yo la quiero, pero no creo que duremos mucho, así que prefiero que esto siga tal y como lo está ahora, no quiero lastimarla
- Está bien – me rendí, yo no podía hacer nada para obligarle a que cambiara su forma de pensar
Y
seguí andando por la habitación, por segundos podía mantenerme en
pie, sin caerme... Conforme pasaban segundos esto parecía más
fácil, no me volví a caer después de aquello.
Sarah
abrió la puerta del baño, ya esta completamente arreglada, vestida,
maquillada, perfecta.
- Dios – se levantó el chico de la cama – Estás perfecta – le dio un casto beso en los labios
- Gracias – sonrió esta mirándole a los ojos
- Estás genial – dije cuando llegó a mi
- Tú también lo estás – comentó alegre – Bueno, ¿nos vamos ya? - dijo con ganas de salir por la puerta y comerse el mundo.
- Está bien – dijimos yo y Harry prácticamente al mismo tiempo
Caminamos
por unos cuantos pasillos, y salimos al patio, escuché música,
también se oía a mucha gente, aquella fiesta sería grande. La
primera a la que he asistido, puede resultar extraño que una chica
de dicisiete años nunca haya acudido a ninguna, pero no podía
evitar ser más reservada que las demás, todo me era más difícil a
causa de mi padre, al que por suerte no tendré que ver en un buen
tiempo, y que por mi, daría lo que fuera por no tenerlo que volver a
ver en mi vida.
Entramos
a un sitio cubierto, era de noche, todo el mundo gritaba, bailaba y
bebía.
Harry
cogió de la mano a Sarah, y se la llevó a la pista de baile,
mientras que yo fui a por una bebida, allí hacía bastante calor,
necesitaba tomar algo frío.
- ¿Qué tienes frío? - dije con un paso rápido, aproximándome a la barra.
- Pues mira, esto – señaló a un cocktel
- ¿Lleva algo de alcohol? - pregunté
- No, nada – dijo el chico sonriente
- Pues ponme de eso
Y
así lo hizo, me lo sirvió en un vaso un tanto pequeño, cosa que me
extrañó.
Comencé
a beber, me sentía rara, extraña. Nunca antes había tomado algo
así, pero no me disgustaba su sabor, sabía mejor de lo que yo había
pensado.
Pedí
otro vaso más, hasta que noté que me mareaba y me quedé mirando al
chico.
- ¿Seguro que no lleva nada de alcohol? - volví a preguntar
- Mira niña, aquí todo lleva de eso – dijo mirándome extrañado – Ya debes tener la edad necesaria para beber, así que no te me quejes – bufó
¿Era
la primera vez que había tomado alcohol? Y sin mi consentimiento
prácticamente, aquel chico me había engañado.
Me
mareé más aún, por lo que me apoyé en la barra, poniendo mis
manos en ella, y poco después posando mi cabeza sobre mis manos, me
dolía la cabeza.
Salí
de allí como pude, pero no logré ir muy lejos, noté que alguien me
sujetaba y me llevaba a algún sitio.
- ¿Quién eres? - pregunté apretando los ojos con fuerza, intentando que el dolor de cabeza desapareciera de mi.
- Alguien, alguien – dijo una voz masculina, que no me sonaba de nada.
- Dejame – intenté bajarme de sus brazos, pero me tenía bien sujetada
- Deja ya de moverte – dijo
Oí
como se abría una puerta y alguien comenzaba a besar mi cuello, e
intentaba subir a mis labios, cosa que me alarmó.
- Suelta – grité con fuerza
- Eh, relaja – dijo – Vamos a jugar – rió en mi oreja
- Que no – volví a gritar - ¡Me quieres soltar! - le empujé, pero no conseguí nada, seguía aferrado a mi cuello.
La
puerta del baño donde me había metido se abrió, justo mi
oportunidad para salir de ahí.
Pero
con los tacones, las lágrimas y aquella persona la cual había
abierto, no podía ni moverme.
Choqué
contra el chico, el mismo que había abierto la puerta.
No
veía bien con las lágrimas y el mareo, pero logré ver como
golpeaba a aquel idiota que me había obligado a entrar aquí.
- Con que eres tú – dijo
- Dejame, tengo que irme – volví a ponerme a llorar
- Ven – agarró mi mano tirando de ella
Y
no se a dónde se dirigía, ni sabía quién era, pero le hice caso,
le seguí, sin saber ni siquiera el porqué me había ayudado, pero
si lo había echo, por algo sería.
Abrió
una puerta, me hizo pasar dentro y encendió la luz.
- ¿Bieber? - me fijé en su cara
- El mismo, ¿me vas a decir ahora tu nombre? - dijo este en un tono extraño
- ¿Estoy obligada a decírtelo? - pregunté
- Sí, porque yo puedo hacerte peores cosas que aquel salvaje del baño – me guiñó un ojo
- Cerdo – bufé mirando como se daba la vuelta y se quitaba la camiseta
- ¿Qué me llamaste nena? - se dió la vuelta
- Cerdo – repetí - ¿Te hace falta un aparato en el oído? - contesté desafiante
La
verdad era que no le tenía miedo, por mucho que Sarah me dijera todo
aquello sobre él y me metiera el miedo en el cuerpo, no le temía,
no podía hacerme cosas que no me hubieran obligado a hacer ya.
- No me hables así – se acercó a mi – Puede que ahora te rias, pero en dos segundos puedes estar gritando mi nombre de placer – me miró enarcando una ceja, aquello sí era cortante – Ahora, dime tu nombre – volvió a repetir
- Samantha – dije un poco, asustada, sí, aquella era la palabra adecuada.
Vi
como comenzaba a bajar sus pantalones, quedándose semi-desnudo, en
boxers. Admiré cada musculo de su torso, pero, ¿en qué
barbaridades estoy pensando? Es un egocéntrico.
- ¿Quieres una foto? - rió al verme así
- No, nada que venga de ti – me burlé
Antes
de que pudiera abrir su molesta boca, mi móvil sonó, sacándome de
la situación en la que yo sola me había metido.
- ¿Quién es? - pregunté, pero Bieber me quitó el teléfono de las manos
- Lo siento mucho, pero la niña de papá va a estar ocupada en breve – dijo
Intenté
quitarle el teléfono de las manos, pero era imposible, era más alto
que yo y no podía quitárselo. Me subí a su espalda desnuda, agarré
su mano y cogí mi teléfono, pero en un giro de pies, caímos al
suelo, quedando a pocos centímetros uno del otro.
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Hola
little readers.
Espero
que el capítulo os haya gustado, que me dejéis comentarios.
Que
sí, he estado apunto de dejar la novela, pero prometí que subiría
cuando hubieran cinco comentarios, y esos hay, así que aquí el
capítulo prometido.
Os
adoro.
COMENTAD
LAS PARTES QUE MÁS OS HAN GUSTADO.
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ResponderEliminarAw siguela ya y rapido eh!! vammoooosssssssss ! Pero porque justin abandono a samantha?
ResponderEliminarAaaaadddddiiiiiooooosssss!!!!!
Me ha encantado, es perfecta me gusta la ultima parte cuando Justin se desnuda *.* y luego coge el teléfono de Sam me gusta mucho poeta siguelaaaaa un beso
ResponderEliminarPero como me dejas en esta intriga? Sabes... te estoy empezando a odiar por dejarme asi. Necesito el capitulo 4 para saber que pasa :)¡No se porque pero tengo la sensación que Sam querra que le bese y Justin se reira de ella y no la besara! No se porque pero espero equivocarme! Necesito el capitulo ya, sino me muero y no podre traducir el final de Danger jijiji
ResponderEliminarBueno linda, tu novela me encanta que lo sepas, es una de las mejores que he leido. Y por supuesto es muy original :)
Sigue asi, que seguro que triunfaras con esta novela.
#MuchLove
By: Mitchie