sábado, 15 de junio de 2013

Capítulo 1;


No lo aguantaba más, no podía más con esto. Necesitaba saber algo de él, pero, ¿cómo? Lo primero que se me vino a la cabeza fue ir a aquel lugar, a comprobar que todo estaba tal y como antes, a ver como los recuerdos seguían allí plasmados, como en las fotos no pasa el tiempo. Que la realidad es ahora, nunca el pasado ni el futuro, eso es impredecible.
Me dirigí a la entrada, porque el timbre sonaba insistentemente, serían mis nietos, ya que nadie pega así con uso de razón.
Cogí el pomo de la puerta y lo abrí lo más rápido que mis viejos y desgastados brazos me lo permitían. Allí estaban mi hijo y su esposa; Jason y Amy, las gemelas; Danielle, Ashley & mi nieto, Drew.
  • Hola mis pequeños – abrí los brazos para darles un abrazo a mis nietas y a mi nieto
  • ¡Hola abuela! - correspondieron ellos
  • ¿Qué tal todo mamá? - me preguntó Jason entrando y cerrando la puerta tras el y Amy
  • Bien – intenté parecer feliz, ellos no podían ver lo mal que lo pasaba porque su padre me había abandonado antes de que ellos nacieran... - ¿Y cómo están mis preciosidades? - miré a los pequeños
  • Genial – contestó sonriente Amy
Pasaron a la sala y todos se acomodaron en el sofá mientras que yo me dirigía a la cocina a por unas pastas para ponerles de aperitivo.
Habían llegado justo cuando tenía pensado ir a aquel sitio, pero qué remedio, no les iba a decir que iba a salir.
Escuché un ruido en el porche, miré por la ventana de la cocina, pero no se veía nada, solo los árboles del parque de detrás y nada más, así que volví al salón.
Pasaron la tarde en casa, mientras los niños jugaban y mi hijo, mi nuera y yo conversábamos tranquilamente. Aunque yo estaba más inquieta de lo normal, ya que volví a escuchar aquel ruido en el porche, no era un simple gato o perro vagando, ese ruido no provenía de ninguno de estos dos.
Poco rato después mi familia se fue, dejándome sola, como quería desde un principio, aunque estaba un poco asustada.
Me senté en el sofá, dejando caer mi peso en el sillón, mientras que lanzaba un suspiro con inconsciencia.
Otro ruido.
Alguien pegando en la puerta.
Casi de noche.
¿Debía abrir?...
Volvieron a pegar insistentemente, así que me levanté lentamente del sofá, arrastrando mis pies hasta la puerta, eché un ojo por la mirilla, era un policia.
Así que abrí.
  • Buenas noches señora – dijo el más mayor
Dios, me recordaba muchísimo a alguien, pero, ¿a quién?
{Flaskback}
  • Harry, no, para – dije riendo - ¿Quieres dejar de hacerme cosquillas? - reí alto
  • Vale – rió resignado
La puerta de casa se abrió, era Sarah. Corrí hacia ella, llevábamos sin vernos casi una semana, se había ido de viaje y dejó a Harry, ''a mi cargo''. Aunque con sus veinte años ya sabía cuidarse solo.
  • ¿Me lo has cuidado? - miró a Harry mientras me daba un abrazo
  • Claro – reí
  • Hola mi princesa – le dió un beso y la abrazó cogiéndola en brazos
Era una escena muy bonita. Él comenzó a darla vueltas mientras la tenía abrazada en peso y no soltaba sus labios.
Ella sostenía su cara sobre las manos de él, y acariciaba sus hermosos rizos.
{Final del flashback}
  • Ha... ¿Harry?, ¿eres tú? - el levantó la vista de su libreta, donde apuntaba algo, se quedó mirándome un largo tiempo, mientras yo estaba hundiendome en profundos recuerdos, recordando a Justin, tenía a su mejor amigo delante de mi, el que había sido novia de mi mejor amiga, de la que tampoco sabía nada desde hace muchísimos años
  • ¿Sam?, ¿Samantha Edwards? - abrió muchos sus ya viejos ojos claros
  • Dios, eres tú – susurré atónita
Y sin más, me lancé a abrazarle, llevaba más de cuarenta años sin saber nada de él, ni de Sarah... Prácticamente desde que Justin se fue.
  • ¿Cómo fue eso de desaparecer del mundo? - preguntó interesado
  • Ya sabes, echaba de menos a Justin... - susurré – Pero pasa hombre, no te quedes ahí – abrí más la puerta, haciéndole pasar
Le obligué a sentarse en el sofá, ya se que estaba de servicio, pero no creo que pase nada por estar cinco minutos aquí.
Tras un rato de estar hablando me comentó algo realmente inquietante.
  • Samantha, venía a avisar de algo... - paró – Ya han habido varios robos en el vecindario, la gente está un poco asustada y creemos que el ladrón puede estar por aquí cerca, era para que tuvieras cuidado – me advirtió
Y entonces se me vino a la mente, los ruidos del porche. Estaba casi completamente segura de que se trataba de la persona de la que estaba hablando Harry.
  • Gracias Harry – intenté parecer traquila – Tomaré precauciones – sonreí intentado parecer calmada, pero con un miedo horrible
  • Bueno, pues entonces me voy, tengo que avisar a los demás vecinos – se levantó del sofá
  • Vale – le acompañé hasta la puerta y abrí – Pero antes, dime algo – paré antes de abrir más
  • ¿Qué? - preguntó
  • ¿Sabes algo de Sarah? - pregunté
  • - el sonrió – Está bien, mañana hacemos otro año de aniversario
  • ¿Os casasteis? - comenté sorprendida
  • Sí, íbamos a llamarte, tu serías la dama de honor, pero no conseguimos localizarte... - dijo – Y tenía pensado que Justin fuera el padrino de bodas... - tragó saliva y miró hacia el suelo – Bueno, no molesto más, me voy – se despidió
  • Cuando quieras pasaté por aquí con ella, tengo muchísimas ganas de verla – sonreí viendole de irse
El me sonrió y asintió, se fue por donde vino.
Otra vez ese maldito ruido, pero dentro de casa.
Se calló una foto.
Corrí lo más que mis viejas piernas me lo permitían.
La última foto que me hice con Justin... Tirada en el suelo, con el marco roto.
Ya no había nadie.
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Buenos días/tardes/noches/mañanas ^^
Espero que os haya gustado. 
Y que me dejéis comentarios.
Besos<3

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